La investigación distingue varios perfiles predominantes
Narcisista grandioso
Se muestra seguro, dominante y superior.
Controla, invalida y necesita admiración explícita.
Suele ocupar posiciones de poder dentro de la familia.
Un rasgo clave del narcisista grandioso es el uso del poder como herramienta de control.
Puede manipular, amenazar o extorsionar emocionalmente a través del dinero, la herencia, la ayuda económica, la vivienda, el estatus o los recursos familiares.
Este control no siempre es explícito. A menudo se presenta como:
- "Yo te ayudo, pero recuerda todo lo que hago por ti"
- "Sin mí no podrías"
- "Después de todo lo que te he dado…"
Sin embargo, de cara al exterior, el narcisista grandioso suele mostrarse:
- generoso,
- solidario,
- dispuesto a ayudar a cualquiera,
- "buena persona" y "gran padre/madre".
Ayuda fuera para reforzar su imagen, mientras controla dentro para mantener poder.
No es contradicción: es estrategia.
Narcisista vulnerable (o encubierto)
Aparenta fragilidad, victimismo o sacrificio.
Es hipersensible a la crítica y manipula desde la culpa.
En familias, suele pasar desapercibido y ser defendido por terceros.
Narcisismo maligno
Incluye crueldad emocional, disfrute del daño y rasgos antisociales.
No es el más frecuente, pero es devastador cuando aparece.
👉 Estos perfiles pueden coexistir y complementarse dentro de una misma familia.

