El narcisismo no es quererse demasiado.
Es una estructura psicológica defensiva.
Según la psicología clínica, el narcisismo patológico se caracteriza por una identidad frágil que necesita validación externa constante para sostenerse. Para proteger esa identidad, la persona narcisista desarrolla mecanismos como la negación, la proyección y la falta de empatía emocional.
No hablamos solo de diagnósticos formales. En muchos entornos familiares y de pareja existe funcionamiento narcisista, aunque nunca haya una etiqueta clínica.
Lo importante no es el nombre, sino el daño relacional persistente.

